Biblián.- El desarrollo de Biblián en los primeros años republicanos fue notable, en su condición de parroquia de la jurisdicción del cantón Azogues. Es necesario destacar la prodigalidad de la que le doto la naturaleza: sus tierras feraces, óptimas para la agricultura y la ganadería, constituyeron un factor importante para el progreso de la comunidad, inicialmente en condición de parroquia, hasta convertirse después en un pujante cantón y ciudad que debe su prosperidad exclusivamente al tesonero trabajo de sus hijos.

Biblián adquirió la categoría de parroquia simultáneamente con Taday y Chuquipata, de la jurisdicción de Azogues, el 3 de octubre de 1785.

Hasta hace unas cuatro décadas, Biblián era un pueblo notablemente pequeño y si observamos una fotografía de la ciudad, de postrimerías del siglo antepenúltimo, que incluimos en la presente publicación, podemos constatar que en aquellos tiempos constituía una aldea muy modesta, prácticamente lugar de descanso en el transito hacia el Occidente y el Norte. Desde entonces su avance ha sido continuo, pues actualmente su centro urbano se encuentra cruzado de numerosas calles y avenidas, cuenta con edificios de elegante arquitectura y varias vías de comunicación que le conectan con las principales zonas productivas. La ciudad tiene cuatro parroquias: Sageo, muy antigua, Turupamba, Nazón y Jerusalén de reciente creación.
 
 
 
El primer Concejo Municipal de Biblián estuvo constituido de la siguiente manera:

Presidente: Dr. Nicolás Muñoz Dávila;

Concejales: Don Tomás Sacoto Marchán; Prof. Honorato Carpio Calle; Don Segundo Vicente Coronel Torres; Don Francisco Román Ullauri; Don Luis Solórzano; Don José Arévalo.

El segundo presidente del flamante Concejo, fue el Sr. Segundo Coronel Torres y el tercero el Prof. Honorato Carpio Calle.

Primer Jefe Político fue designado el Sr. Tomás Sacoto M., ya mencionado; segundo Jefe Político, don Miguel Argudo Rodas.
 

ESCUDO y BANDERA


Con relación a los blasones, la ordenanza es del tenor siguiente:

EL ILUSTRE CONCEJO CANTONAL DE BIBLlAN

CONSIDERANDO:

Que es indispensable dotar al cantón de un Escudo y una Bandera, que expresen su grandeza y tradición histórica; Que el señor Luis Manuel Carpio Flores, Presidente de esta Institución se ha preocupado patrióticamente de presentar un proyecto de todos estos símbolos cantonales;

ACUERDA:

La siguiente Ordenanza sobre Escudo y Bandera:

Art. 1º. ESCUDO.

El Escudo del cantón Biblián será compuesto y tendrá proporciones de seis por cinco; será cortado y medio partido en jefe, dividiéndose en tres compartimientos, de los cuales el lado superior diestro será esmaltado en sinople, simbolizando Esperanza y Fe. Contendrá una alegoría en la cual se halla un sombrero de paja toquilla sobre dos instrumentos de labranza, expresando laboriosidad; y una antena, el espíritu progresista, alerta ante las corrientes culturales del mundo. El compartimiento superior del lado siniestro estará esmaltado de oro, simbolizando riqueza y portara un manzano terrasado, figura heráldica que significa Fecundidad y Amor. Estará este manzano fustado en sinople (verde) y fustado en gules (rojo), vale decir, en sus colores naturales, representando el floreciente porvenir agrícola de esta zona. El compartimiento inferior esmaltado en azur (azul), significa lealtad y hermosura, que representa el hermoso valle de Biblián con el río Burgay, entre dos elevaciones: Zhalao con su majestuoso santuario, expresa la tradicional religiosidad y amor de los biblianenses a la Virgen Santísima del Rocío, proclamada Patrona Oficial del cantón. Al lado opuesto se yergue, cual símbolo glorioso de patriotismo, la colina de Verdeloma, escenario de nobles gestas libertarias. En sus faldas, una bocamina de hulla, representa la enorme riqueza del subsuelo. Un arcoiris unen estas elevaciones para expresar el sentimiento patriótico y la hospitalidad del vecindario. Como ornamentos exteriores, constaran al lado diestro un ramo de laurel, símbolo de Buena Fama y al lado siniestro, un ramo de olivo, expresión de Paz. Como síntesis de todo, la siguiente divisa: DIOS, PATRIA Y TRABAJO.

Art. 2.- BANDERA

La bandera del cantón constara de dos franjas horizontales iguales: la primera amarilla, simbolizando la riqueza agrícola y minera. La segunda, azul, expresando la diafanidad del cielo y del alma de sus moradores. En la parte central cuatro estrellas representaran las parroquias del cantón: Biblián, Nazón, Turupamba y San Francisco de Sageo.

Art. 3.- El Escudo se usara en la correspondencia oficial del Municipio y la Bandera en todos sus actos oficiales.

Art. 4.- Elévese al señor Jefe Político del cantón para que sea sancionada esta ordenanza de acuerdo a la ley.

Dado en la Sala de sesiones del I. Concejo Cantonal de Biblián, a 25 de Abril de 1955.

El Presidente: Luis Manuel Carpio Florez. El Secretario: Luis B. Sánchez.

 



 DECRETO DE CREACION

El evidente desarrollo de Biblián tornaba imperioso su ascenso de categoría. En esta virtud, un grupo de destacados hijos de este cantón, gestionaron ante los poderes centrales para que sea elevado a dicha categoría, habiéndose logrado este histórico suceso hace un poco mas de medio siglo, durante la segunda administración del Dr. José Maria Velasco Ibarra.

Considero que es necesario historiar, aunque sea sucintamente estos sucesos, para conocimiento de las nuevas generaciones: un grupo de prestantes ciudadanos de Biblián, entre los que se contaban el Dr. Nicolás Muñoz Dávila, don Tomas Sacoto Marchán, Profesor Honorato Carpio Calle, don Miguel Argudo Rodas, entre otros, había venido acariciando la idea de plantear a los poderes centrales la canonización de la parroquia. Recibida esta idea positivamente por la comunidad biblianense, se resolvió integrar una comisión para que viaje a Quito y gestione ante el Poder Ejecutivo el anhelado proyecto.

Esta comisión estuvo integrada por las siguientes personalidades:

Dr. Nicolás Muñoz Dávila, Sacerdote José Benigno Iglesias Toledo, Don Tomás Sacoto Marchán, Don Miguel Argudo Rodas, Profesor Honorato Carpio Calle, Don Segundo Vicente Coronel Torres; Don Francisco Román Ullauri; Don Luis Solórzano y Don Manuel Maria Carpio Sarmiento.

En la capital de la Republica las autoridades de Gobierno no pusieron objeciones al proyecto y más bien acogieron positivamente la iniciativa de los ciudadanos biblianenses. Particularmente valiosa fue la ayuda que presto el Dr. Benjamín Terán Varea, en ese tiempo destacado miembro del régimen velasquista.

Por otra parte, don Rafael Bermúdez Andrade, nativo del cantón Cañar y quien por esa época residía en Quito, en razón de sus funciones de Superintendente de Ferrocarriles, brindo todo su apoyo y se encargo de coordinar las gestiones. Para ello existían unos interesantes antecedentes: don Rafael Bermúdez A. fue persona muy estimada por el Dr. Velasco Ibarra, entonces Presidente de la Republica, en razón de que Bermúdez había apoyado decididamente la causa de la revolución que estallo en Guayaquil el 28 de mayo de 1944 y que luego conocida como "La Gloriosa", se extendió por todo el territorio nacional. Bermúdez, hombre de armas tomar, incluso había logrado formar una especie de destacamento armado para luchar contra el oprobioso régimen del Dr. Carlos A. Arroyo del Rió, quien finalmente tuvo que dimitir ante la rebelión popular y Velasco Ibarra se proclamo Jefe Supremo el 1º de junio de ese año. Así que los hechos estaban frescos todavía y este conjunto de coyunturas favorables aseguraron el Decreto de Canonización, que tuvo lugar a poco del triunfo de la revolución: el 1 de Agosto de 1944.

 

 
   

El histórico Decreto es del tenor siguiente:

Nº 602.

JOSE MARIA VELASCO IBARRA,
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA.
En ejercicio de los poderes de que se halla investido,

CONSIDERANDO

Que la parroquia de Biblián de la Provincia del Cañar, ha solicitado su canonización;
Que es deber primordial del Poder Publico apoyar el anhelo de mejoramiento de los pueblos, proporcionándoles la situación legal administrativa que les corresponde, de acuerdo con sus condiciones étnicas, geográficas y económicas;
Que la parroquia de Biblián cuenta con los medios necesarios y legales, para poder entrar en la categoría de cantón, en virtud tanto de su población como por la intensidad de sus fuerzas económicas que asegurarán al nuevo cantón con una renta anual de mas de ciento cincuenta mil sucres; y tomando en consideración su extensa riqueza industrial, minera, agrícola, ganadera, etc., que le permite la iniciación y desarrollo de una vida económica independiente;

DECRETA

Art. 1.- Erígese el cantón Biblián de la Provincia del Cañar, compuesto de la parroquia Biblián, que será la cabecera cantonal, y de las parroquias que el mismo Municipio creará con las comunas de "Cazhicay", "Nazón" y "Turupamba".

Art. 2.- El nuevo cantón tendrá como límites los siguientes: por el Norte, con el nudo de Caspicorral; por el Este, por la quebrada de Cuchincay; al Sur por la quebrada de Pillcomarca; y al Oeste, por la Cordillera de Rayoloma, Zhuricay y Caucay.

Art.3.- Tan pronto como entre en vigencia este Decreto, el Poder Ejecutivo organizará el Concejo Municipal del cantón Biblián.

Art. 4.- La Municipalidad de Azogues entregara al Concejo Cantonal de Biblián todos los fondos que corresponden a la parroquia de Biblián.

Art. 5.- Los gastos que demandaren la organización del cantón y el pago al personal de funcionarios y empleados, serán imputados a la respectiva partida presupuestaria del Estado.

Art. 6.- Encárguese de la Ejecución del presente Decreto a los señores Ministros de Gobierno y Municipalidades y de Hacienda.
Dado en el Palacio Nacional, en Quito, a 1º de Agosto de 1944.

F).J. M. Velasco Ibarra.

El Ministro de Gobierno y Municipalidades.
F). Carlos Guevara Moreno.

El Ministro de Hacienda.
F). Luis Eduardo Lasso.

Es Copia. El Subsecretario de Gobierno.
F).J. R. Terán R.